Qué ver en Meknes

10 min de lectura
s. XVII
Capital bajo Moulay Ismail
33 km
A las ruinas de Volubilis
143
Arcos de la Gran Mezquita

¿Buscas una experiencia auténtica en Marruecos? Meknes (Mequinez), la ciudad imperial menos conocida, te espera con su rica historia y belleza arquitectónica. Declarada patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ofrece una mezcla única de monumentos impresionantes, mercados y paisajes encantadores.

En esta guía, te llevaremos de la mano por las principales atracciones que no puedes perderte y te daremos consejos prácticos para disfrutar al máximo tu visita. Descubre por qué Meknes es una joya escondida que merece la pena explorar.

1. Cómo llegar a Meknes y moverse por la ciudad

Mequinez, situada en el noroeste del país, es accesible a través de diversas modalidades de transporte desde las principales ciudades y puntos de entrada del país. A continuación, se detallan las opciones más comunes:

s. IX
Fundación
s. XVII
Capital imperial
65
Km al aeropuerto de Fez
33
Km a Volubilis

Avión

Aunque Meknes no cuenta con un aeropuerto internacional propio, su proximidad a aeropuertos importantes facilita el acceso aéreo.

1
Aeropuerto Internacional de Fez-Saïss

El más cercano, a aproximadamente 65 km. El trayecto dura alrededor de una hora en taxi. Además, desde aquí puedes aprovechar servicios de traslado compartido.

2
Aeropuerto de Rabat-Salé

Está a unos 110 km. Desde aquí puedes tomar un taxi directo, que tarda alrededor de una hora y media, optar por un traslado privado o alquilar un coche en el propio aeropuerto.

En ambos casos, si prefieres alquilar un coche, varias compañías internacionales y locales operan en el aeropuerto. Y aunque menos frecuente, algunas líneas de autobuses interurbanos conectan el aeropuerto con Meknes; es recomendable verificar los horarios con anticipación.

Ir por tu cuenta te da además la posibilidad de hacer paradas en puntos de interés por el camino y de explorar las áreas rurales cercanas.

Tren

El sistema ferroviario de Marruecos, operado por la ONCF, es una de las formas más eficientes y cómodas de llegar a Meknes. Desde Rabat el trayecto dura alrededor de una hora; desde Casablanca, unas tres, con salidas cada una o dos horas; y desde Marrakech, aproximadamente cuatro, con menos opciones de horario.

Autobús

El transporte en autobús es una opción económica y accesible para llegar a Meknes desde diversas ciudades de Marruecos. CTM y Supratours son las compañías más fiables y cómodas, con salidas frecuentes desde Casablanca y Rabat a lo largo de todo el día.

Cómo moverse por Meknes

Una vez en Meknes, moverse por la ciudad es sencillo gracias a la variedad de opciones de transporte disponibles:

1
A pie

La medina de Meknes es compacta y peatonal, lo que facilita el paseo. Te recomendamos usar calzado cómodo y estar preparado para el clima, especialmente durante los meses más calurosos.

2
Taxis

Hay buena disposición, tanto de día como de noche. También hay petit taxis, ideales para trayectos dentro de la medina y áreas céntricas.

3
Autobuses urbanos

Cubren los principales puntos de interés y operan desde temprano hasta la noche, con frecuencias de 15 a 30 minutos.

4
Bicicletas y scooters

Varias tiendas locales ofrecen alquileres por días.

Meknes y Volubilis son la etapa del segundo día en las cinco rutas que salen de Casablanca.

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2. Breve historia de Meknes

Esta es una de las ciudades imperiales de Marruecos. Tiene una rica historia que se remonta al siglo IX, cuando fue fundada como una pequeña aldea agrícola.

Su verdadero esplendor empezó en el siglo XVII bajo el reinado de Moulay Ismail, uno de los sultanes más destacados de la dinastía alauita, quien la convirtió en la capital del imperio marroquí e impulsó su desarrollo arquitectónico y económico. Durante su mandato se levantaron impresionantes palacios, mezquitas y murallas que aún hoy reflejan la grandeza de la época. Entre ellos, el Bab Mansour y los extensos establos reales.

Meknes floreció además como un centro comercial estratégico, conectando rutas que unían el norte y el sur de África.

Una mezcla de estilos única

A lo largo de los siglos, Meknes ha experimentado diversas influencias culturales y arquitectónicas, desde el arte islámico hasta el estilo europeo durante el protectorado francés. Los detalles ornamentales marroquíes se fusionan con técnicas de construcción europeas, creando una estética que la distingue de las otras ciudades imperiales.

Acueductos y canales

Además, Moulay Ismail estableció una red de infraestructuras, como acueductos y canales, que no solo mejoraron la funcionalidad de la ciudad, sino que también añadieron un encanto arquitectónico adicional, demostrando su visión de una Meknes próspera y bien estructurada.

3. El clima en Meknes

Meknes disfruta de un clima mediterráneo, caracterizado por veranos calurosos e inviernos suaves, lo que la convierte en un destino atractivo durante todo el año. Sin embargo, la mejor temporada para visitar es la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son agradables e ideales para explorar la ciudad y sus alrededores.

1
Primavera (marzo a mayo)

Florece con temperaturas que oscilan entre los 15°C y los 25°C, perfectas para caminar por la medina y visitar los jardines históricos. Esta época del año ofrece cielos despejados y días soleados que facilitan las actividades al aire libre.

2
Otoño (septiembre a noviembre)

Una excelente opción, con temperaturas similares a la primavera y menor humedad, lo que permite disfrutar de los mercados y monumentos sin el intenso calor del verano. Además, es una temporada ideal para realizar excursiones a lugares cercanos como las ruinas romanas de Volubilis.

3
Verano (junio a agosto)

Las temperaturas pueden superar los 35°C, haciendo que las actividades diurnas sean más desafiantes. Sin embargo, las noches suelen ser frescas y agradables.

4
Invierno (diciembre a febrero)

Las temperaturas raramente bajan de los 5°C, aunque pueden presentarse algunas lluvias, lo que añade un encanto diferente a la ciudad.

4. Principales atracciones en Meknes

Siendo una ciudad imperial, podrás imaginar que alberga una variedad de atracciones históricas y culturales que cautivan a los visitantes. Desde imponentes puertas monumentales hasta singulares mercados tradicionales, cada rincón de la ciudad ofrece una experiencia única que refleja su rico patrimonio y su encanto auténtico.

Bab Mansour

Bab Mansour es una de las puertas más emblemáticas de Meknes. Construida en el siglo XVIII bajo el mandato de Moulay Ismail, simboliza la grandeza y el poder de la dinastía alauita.

Islámico y andaluz a la vez

Su arquitectura combina elementos islámicos y andaluces, con intrincados mosaicos, arcos de herradura y detalles ornamentales que la convierten en una obra maestra del diseño marroquí.

Plaza El Hedim

Precisamente junto a Bab Mansour, la Plaza El Hedim (Plaza de las ruinas) es el corazón de la vida urbana en Meknes. Aquí, locales y visitantes se reúnen para disfrutar del bullicio y la energía de la ciudad.

Está rodeada de cafés tradicionales y tiendas, y es ideal para observar la vida cotidiana. Este punto alberga eventos culturales y mercados donde se pueden encontrar productos artesanales y delicias locales.

Mausoleo de Moulay Ismail

El Mausoleo de Moulay Ismail es el lugar de descanso del sultán, probablemente la figura más importante en la historia de Meknes. Es un lugar sagrado, decorado con elaborados mosaicos y tallas de madera que reflejan la devoción y el respeto hacia quien transformó la ciudad.

Establos reales y graneros (Heri es-Souani)

Los establos reales y graneros, conocidos como Heri es-Souani, son una impresionante muestra de ingeniería histórica. Fueron construidos para sostener la flota de camellos y almacenar granos necesarios para el ejército de Moulay Ismail.

Ingeniería del siglo XVII

Recorrer estas instalaciones permite apreciar la magnitud y la planificación detrás de este complejo, destacando la habilidad técnica de la época y su importancia estratégica para el imperio.

Medina de Meknes

La Medina de Meknes es un laberinto de callejuelas estrechas y souks, donde cada esquina revela tesoros escondidos y una atmósfera auténtica. Es el lugar perfecto para explorar la artesanía local, desde textiles y cerámica hasta joyería y especias, ofreciendo una experiencia sensorial rica y variada para los visitantes.

Museo Dar Jamai

El Museo Dar Jamai alberga una fascinante colección de arte y artesanía marroquíes, incluyendo textiles, joyería y objetos decorativos que narran la historia y la cultura de la región. De hecho, el edificio en sí es una joya arquitectónica, con patios elegantes y salones finamente decorados.

Mellah: el barrio judío

El Mellah de Meknes es el histórico barrio judío, que cuenta la historia de una comunidad que vivió en armonía con el resto de la ciudad durante siglos. Explorar el Mellah permite descubrir antiguas sinagogas y cementerios, así como comprender la rica herencia cultural y religiosa que los judíos aportaron a Meknes.

La Gran Mezquita

La Gran Mezquita es una de las estructuras religiosas más emblemáticas de la ciudad. Destaca por su amplia sala de oración y su impresionante arquitectura: con 11 puertas y 143 arcos, combina elementos tradicionales marroquíes con innovaciones arquitectónicas de la época.

Acceso restringido

Es un centro espiritual para los locales y un punto de interés imperdible para los turistas que desean apreciar la rica herencia cultural de Meknes. Eso sí, el acceso solo es para musulmanes.

5. Atracciones cercanas a Meknes

1
Ruinas romanas de Volubilis

A tan solo 33 kilómetros, son uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Marruecos. Este sitio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ofrece una visión fascinante de la vida en la antigua Roma, con impresionantes mosaicos, templos y arcos triunfales que han perdurado a lo largo de los siglos.

2
Moulay Idriss Zerhoun

A 26 kilómetros, una ciudad sagrada ubicada en una colina, conocida por su importancia religiosa y su encanto. Alberga la gran mezquita y el mausoleo del santo, además de estrechas callejuelas que serpentean entre casas blancas y azules.

3
Azrou

Una encantadora ciudad bereber del Atlas Medio, a 59 kilómetros, reconocida por sus mercados tradicionales y su artesanía local. Es famosa por sus bosques de cedros, hogar de los majestuosos macacos de Berbería.

4
Parque Nacional de Ifrane

Un refugio de naturaleza famoso por su clima fresco y sus paisajes montañosos, que contrastan con el clima árido de la región. De hecho, la ciudad es conocida como la "Suiza de Marruecos". Ofrece senderos para el senderismo, lagos tranquilos y una biodiversidad rica.

6. Gastronomía local

La gastronomía es un reflejo de su rica herencia cultural y su diversidad histórica. Ofrece una variedad de sabores que deleitan a todos los paladares, desde los amantes de los platos tradicionales hasta los que buscan experiencias culinarias únicas.

Platos típicos

En este lugar, puedes disfrutar de una amplia gama de platos típicos que destacan por sus ingredientes frescos y sus especias aromáticas.

1
Cuscús

Uno de los más emblemáticos, preparado con sémola de trigo y acompañado de verduras y carne.

2
Tajine

Un guiso cocinado lentamente en una olla de barro. Puede incluir cordero, pollo o pescado, combinado con frutas secas, frutos secos y una mezcla de especias que realzan su sabor.

3
Pastilla

Un pastel salado que combina carne de paloma o pollo con almendras, canela y azúcar, envuelto en capas de masa filo crujiente. Ofrece un contraste delicioso entre dulce y salado.

4
Harira

La sopa de legumbres y especias con la que se rompe el ayuno, y que aquí se toma durante todo el año.

7. Consejos generales para visitar Meknes

Al planificar tu visita a Meknes, es importante tener en cuenta varios consejos prácticos que te ayudarán a disfrutar al máximo tu experiencia:

  • Vestimenta adecuada: Meknes es una ciudad con profundas raíces culturales y religiosas. Se recomienda usar ropa respetuosa que cubra hombros y rodillas, especialmente al visitar lugares religiosos como mezquitas y mausoleos.
  • Negociar en los souks al explorar la medina, una práctica común y parte de la experiencia local. Mantén una actitud amigable y paciencia: el regateo es esperado y puede ser una forma divertida de interactuar con los vendedores.
  • Hidratarte adecuadamente, especialmente si visitas durante los meses de verano. Lleva siempre una botella de agua contigo, y aprovecha los numerosos cafés tradicionales para descansar y disfrutar de una bebida local.
  • Respetar las costumbres locales y mostrar interés por la cultura marroquí. Aprender algunas frases básicas en árabe o bereber puede enriquecer tu interacción con los habitantes y hacer que tu visita sea más memorable.

Preguntas frecuentes

Porque fue capital del imperio marroquí en el siglo XVII, bajo el reinado de Moulay Ismail, uno de los sultanes más destacados de la dinastía alauita. Antes de eso era una pequeña aldea agrícola fundada en el siglo IX. De su mandato quedan los palacios, las murallas, la puerta Bab Mansour y los establos reales.

La puerta monumental más emblemática de Meknes, construida en el siglo XVIII bajo el mandato de Moulay Ismail como símbolo del poder de la dinastía alauita. Su arquitectura combina elementos islámicos y andaluces, con mosaicos, arcos de herradura y detalles ornamentales. Justo al lado está la plaza El Hedim.

Los Heri es-Souani: los establos y graneros que Moulay Ismail mandó construir para sostener su flota de camellos y almacenar el grano de su ejército. Son una muestra de la ingeniería del siglo XVII y sorprenden por su magnitud y su planificación.

No: el acceso solo es para musulmanes. Es una de las estructuras religiosas más importantes de la ciudad, con 11 puertas y 143 arcos, y combina elementos tradicionales marroquíes con innovaciones arquitectónicas de su época.

No tiene aeropuerto propio. El más cercano es el de Fez-Saïss, a unos 65 km —cerca de una hora en taxi—, y el de Rabat-Salé queda a unos 110 km, hora y media. En tren (ONCF) es una hora desde Rabat, unas tres desde Casablanca con salidas cada una o dos horas, y unas cuatro desde Marrakech. También hay autobuses de CTM y Supratours.

La primavera (de marzo a mayo) y el otoño (de septiembre a noviembre), con temperaturas entre 15 y 25 °C y cielos despejados. En verano se superan los 35 °C durante el día, aunque las noches son frescas, y en invierno rara vez se baja de 5 °C, con algunas lluvias.

Las ruinas romanas de Volubilis, a solo 33 km, Patrimonio de la Humanidad, con sus mosaicos y arcos triunfales; Moulay Idriss Zerhoun, la ciudad sagrada sobre una colina, a 26 km; Azrou, a 59 km, con sus mercados y sus bosques de cedros; y el Parque Nacional de Ifrane, con sus lagos y senderos de montaña.

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